2. Bienvenido al mundo


Amit fue el décimo viajero que invitaba a mi casa en un año a través de couchsurfing; A unos porque eran de lugares que algún dia me gustaría visitar y quería sacar información o un posible alojamiento gratis en su país, a otros por practicar inglés, y a otros simplemente porque si, porque me cayeron bien cuando me escribieron.  He alojado a viajeros desconocidos en mi casa durante un año por muchas razones pero la principal, es porque somos humanos y ayudar y compartir, en definitiva, nos hace mejores personas. Ahora soy yo el viajero. Y el primero en recibirme es Amit, “mi amigo indio”.

Llegué a la residencia de español donde vive Amit a las doce de la mañana y sin mi mochila que se ha perdido por el camino. Sólo con mi documentación, unos pocos euros, el iPod, mi cámara, el cepillo de dientes y un papel con un número de teléfono que me dieron en el aeropuerto y al que tenía que llamar a la mañana siguiente, pasé de llevar “todo en 30 litros” a llevar “todo en los bolsillos”. Un traspiés imprevisto que me puso un poco nervioso pero que no impidió que me fuera con todas mis ganas a descubrir la ciudad.

Mi primera impresión de la India no fue esperaba. Pensaba encontrarme un apocalipsis de pobreza  y mugre, y aunque la había, no tanto como imaginaba.

He visitado el complejo de Qutb, un conjunto de edificios y monumentos historicos Patrimonio de la Humanidad. En él se mezclan arquitectura hindú y árabe en un bonito recinto con espacios verdes.

Por la tarde fuimos Gurudwara Bangla Sahib, el templo Sij más importante de Delhi, y a la Puerta de la India, un arco del triunfo construído para homenajear a los caídos en la Segunda Guerra Mundial. Los tres lugares recomiendo visitar.

El segundo dia fue mejor que el anterior. Amit llamó a la aerolínea y nos dijeron que mi mochila estaba localizada y la mandaban a su habitación.  Alegre y ya relajado por haber recuperado mis cosas, visité el templo hindú de Swaminarayan Aksharhan con mi amigo indio; Está a las afueras de la ciudad y es magnífico. Fue inaugurado hace tan sólo cinco años y tiene unas proporciones similares al Taj Majal. No se puede acceder a él con cámara o móviles y es una pena, porque es muy bonito. Merece la pena visitarlo, la entrada es gratis.

Swaminayayan

Después de comer nos fuimos a ver Old Delhi , y allí, me encontré con la India que esperaba; mucho bullicio, polución, mendigos moribundos, familias enteras viviendo en la calle sin nada, ratas gigantes, personas tiradas y durmiendo en cualquier bordillo, montones de basura, ruido, humo, “ese olor”…  Atravesamos el mercado de Chandi Chok, un laberinto de tiendas de ropa y chatarra y puestos ambulantes con olor a curry, y llegamos al Jama Masjid, unas de las mezquitas más grandes de la India.


“Subo las escaleras de Jama Masjid, atravesando un pasillo de mendigos que me muestran sus manos vacías. Un niño me coge la mano y le miro a los ojos. Dice que tiene hambre pero yo no tengo nada y se me cae el alma. Miro al pequeño y la luz de su mirada entra y quema tan intensamente el interior de mi corazón que no lo puedo soportar. Y él lo nota. Insiste. No me queda más remedio que ignorarle, mirar hacia adelante, como si no hubieses visto nada, y continuar subiendo. Llego arriba. Me doy la vuelta. Miro; Admiro. Old Delhi bajo mis pies, el origen de una de las megalópolis más pobladas del mundo. Está anocheciendo y corre un poco de aire fresco. Doy un suspiro de felicidad. Porque si. Porque es aquí y ahora. Es justo en este momento, que me doy cuenta.  Es en las escaleras que suben al Jama Masjod y junto a Amit donde llego a la absoluta certeza de que sí, de que efectívamente, por fin, ya estoy viajando.”

Old Delhi desde Jama Masjid

Old Delhi desde Jama Masjid

La última noche la he pasado con los compañeros de la universidad de Amit. Todos hablan español y fueron muy amables  y simpáticos conmigo. Me han invitado a cenar y hemos terminado de borrachera bebiendo cerveza india con Uan, chino, en nuestro cuarto. Y brindamos. Y me desearon suerte. El perfecto final de mi bienvenida al mundo. Me voy a Katmandú.

Con mis amigos indios. Y amit un poco afectado ya por la cerveza.

Con mis amigos indios. Y Amit un poco afectado ya por la cerveza.

Recorrer una ciudad con un local que habla tu idioma, dispuesto a compartir tu tiempo y sus amigos, a explicarte todo y ayudarte encantado en lo que haga falta, no tiene precio. Gracias mi amigo Amit”.

Fotos del relato

4 comentarios en “2. Bienvenido al mundo

  1. alvaro

    Q envidia macho, q lugares!! Hoy se te echó de menos en el furgol. Palmamos pero no pasa nada, nos juntamos algunos. 😉
    Abrazo grande Símada

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  2. eva mmz

    Hola Juanan! Me alegro de que disfrutes y estés bien. Ah! tus descripciones me transportan allí y sigo admirando tu decisión. Que vaya todo bien y ya ves que te sigo. Un abrazo.

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  3. maria jose

    Eres el mejor me alegro que te valla fenomenal.yo aquí currando.ah! Me encanta como escribes eres un artista.muchos beso te quiere tu hermana

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