13. Coconut Lifestyle

“Es la hora del amanecer. Los vientos del mar Arábigo azotan mi cuerpo. Y en lo alto veo dos garzas blancas volar perfectamente alineadas, al tiempo, que aguzo mis oidos para escuchar las olas y el mugir de dos búfalos jugando sobre la orilla del mar”.

Así comenzó uno de los diez hermosos dias que llevo en Om Beach, una de las paradisíacas playas de Gokarna, en la costa Oeste de la India. Tiene forma de tres, de ahí su nombre, y estimo que tendrá unos 800 metros de largo. Llegué aquí desde Mumbai para reencontrarme con Mikel, Yaiza, Vero, Marta y María, el grupo de españoles que conocí en Amritsar. Mi idea es establecerme en un sitio fijo por un tiempo, relajarme de la intensidad en mi recorrido por India y entregarme al hippismo. Darme unas pequeñas vacaciones dentro de mi viaje. Días de reflexión, de mirar atrás, echar cuentas y marcar rumbo.

Om beach al amanecer

Om beach al amanecer

La costa oeste de la Índia, Goa concretamente (yo estoy al Sur), a finales de los años 60 atrajo a cientos de jóvenes occidentales seducidos por sus playas paradisíacas,  la atmosfera espiritual del país,  los bajos precios y la fácil acceso a las drogas provinientes de la región de Pakistán. Aquí, cerca de donde yo me encuentro, se sintieron libres y alejados de la mentalidad conservadora de la vieja Europa se inspiraron, como yo, en una nueva forma de ver la vida basada en el amor, la paz y los viajes.

Hippi de la epoca y simbolo de la paz

“Después de correr durante media hora con absolutamente toda la playa para mi, hago un poco de gimnasia, flexiones, abdominales y diferentes tipos de estiramientos. Acto seguido, vuelvo a mi bungalow. La arena de la playa llega hasta mi puerta y no tengo que atravesar ningún camino. No necesito llevar chanclas a lo largo del dia. A las once de la mañana ya empieza hacer calor. «Parece mentira que casi sea invierno», me digo y me voy a la playa con una camiseta y un pareo con un om dibujado que me he comprado porque ahora soy hippi. El mas hippi del mundo. Y me meto en el mar para quitarme el sudor y bajar la temperatura de mi ardiente cuerpo. Nado. Juego con las olas. Charlo con quien sea. Observo a mis amigas remojar sus esculturales cuerpos en el agua y a seis hindues cómo no quitan el ojo a los esculturales cuerpos de mis amigas mientras se remojan. Hay varios jóvenes occidentales de pelo rastado y piel tatuada jugando al fresbea. Tambien hay  perros y vacas tumbados en la arena. Desde el mar no veo ningún edificio ni camino, tras la playa solo yerguen los árboles. Los cinco chiringuitos que alcanzo a ver sobre la blanca linea de la playa no rompen nada el encanto natural del lugar. Aqui, el turismo es sostenible y respetuoso con el entorno. Asi mola viajar.”

Thali

Thali

IMG_2704

Veg Burger

TOC, TOC. Es Laxmi, la encargada, me trae un “Hello to the queen” (helado de nata, plátano, chocolate, galleta y almendras) que le he pedido hace diez minutos. Un euro de felicidad hecho postre. Me voy a la terraza del chiringuito a comérmelo mientras observo el panorama. En la hamaca veo a Mikel, mallorquín, leer en su ibook. Es arqueólogo subacuático, una especie moderna de buscador de tesoros submarinos. Viaja con la esperanza de encontrar algún trabajo que le permita no tener que volver a casa y continuar viajando. Junto a él está Yaiza, su inseparable y mejor amiga. Ella ha tenido más suerte de momento. Ha encontrado trabajo de lo suyo como guía turística por India y Nepal durante su viaje. Ahora mismo está arreglándole las rastas a Daniel, el nuevo integrante del grupo, uno de los muchos jóvenes israelíes que vienen a India después de realizar el servicio militar en su país. En una mesa está María, menorquina, está dibujando en su cuaderno, creo que mandalas. Es la única, junto a mi, que viaja sin billete de vuelta. Es una enamorada del arte y los viajes, una soñadora con mucho estilo. Al otro lado de la mesa está Marta, profesora de primaria y amante del hip-hop, el rap y el soul. Siempre está con los cascos puestos y cantando, lo hace de maravilla. Ahora parece que está escribiendo letras para sus canciones en un cuaderno. Y en la playa, tostándose, está Vero, menorquina como María pero tan morena de piel que parece brasileña. Está en su primer viaje fuera de España. Cuando la conocí no parecía muy contenta pero ahora parece que disfruta con el que más. Siempre atenta a mis continuos despistes, se parte con mis flipamientos viajeros. Parece feliz, como todos los demás. Vinimos aqui para cinco días pero no hemos podido evitar sucumbir a la paz y a las tentaciones low cost del Coconut Lifestyle. Y asi llevamos diez días.

Mikel, en la hamaca

Mikel, en la hamaca

Yaiza y Daniel

Yaiza y Daniel

María, dibujando

María, dibujando

Sobre las cinco y media empieza a atardecer. Lo sé muy bien porque hubo un día que miré un reloj. Es mi momento favorito del dia. Unas veces lo disfruto desde el agua, otras desde las terraza de bar. También lo hago desde unas rocas cercanas si alquien me acompaña y hago unas fotos. La visión siempre es espectacular. Tras el ocaso, es la hora del ultimo baño y de volver a tu habitación, ponerme un poco de música en mis minialtavoces y darme una ducha fria (aqui no hay caliente) para quitarme la arena y el salitre y ponerte ropa limpia. Y vuelta al bar, a cenar y charlar con unos y otros.

Vero al atardecer

Vero al atardecer

A las once de la noche cierra el chiringuito; es el momento de comprar la leña para la hoguera. La cargamos hacia alguna zona oscura de la playa. Mikel es el encargado de encendera. Al principio no prende pero por fin empieza a arder y las llamas comienzan a colorear nuestros rostros de una tonalidad anaranjada. Pongo música en mis minialtavoces, Reage, que soy hippi, y fumamos y charlamos en paz. «¿Y tú, dónde vives, Juanan?», pregunta Daniel.  «Vivo en el mundo». Vero se ríe. «Pues a mi me parece maravilloso», dice María. Un extraño tipo sale del mar, está desnudo y nos pide unirse al fuego. Asentimos. Aqui en la India hay mucha gente que se liberan tanto que terminan perdiendo un poco la cabeza. Llegan más, al rato, desde la oscuriosidad. «Hi bro, hey mate, wassap man, good man, yeah,  you?, good, yeah bro, your name?, Juanan, you? (lo olvidé a los dos segundos de decírmelo)… etc etc. Hoy no me apetece hablar sobre lo misno que hablo con todos y que nunca llevan a nada. Abandono el fuego y voy a dar un paseo por la orilla. Llego al saliente de rocas y arena que divide, en dos, la playa. Me detengo. Lanzo una mirada al paisaje que me circunda. La marea está alta y el cielo abierto. La luna se muestra brillante, en forma de cuna, sobre la silueta de las montañas, en el reflejo del agua y mis pupilas. Las estrellas titilan. No hay nadie aparte de mi. Estoy solo. Y libre. Como una pequeñas nube que sobre mi surca el cielo. Sopla una ligera brisa que acaricia mi rostro. Respiro hondo una bocanada de aire fresco con aroma a mar y lo retengo en mis pulmones. Es una sensación maravillosa. Sólo me faltan los violinistas. Pienso. Medito. E imagino mi futura ruta. No es que quiera imaginármela. ¡Es que no puedo evitar imaginármela!.. Tailandia, Japón y Corea, Filipinas, Indonesia, Vietnam… Si, vivo en el mundo. Y lo caminaré, navegaré o volaré, como el aire, un año más. ¡Vivo en el mundo! Y si, Maria; Es realmente maraviloso. Como dos garzas blancas volando perfectamente alineadas, en Gokarna, al amanecer”.

PAZ Y AMOR.

Como hacer un “Hello to the queen”

No hay imágenes en esta galería.

3 comentarios en “13. Coconut Lifestyle

  1. Javat

    Vamos Hippie!!! XD Traete a María a casa, que me han entrado ganas de conocerla 🙂 Me ha encantado lo de que te levantaste a pasear, porque hoy no te apetecía hablar de lo de siempre…. eso es que has pasado ya un punto de infelxión en tu viaje. Yo no duro en esas conversaciones ni 5 segundos… Con el primer ¿y hasta cuando estás aquí?, salgo corriendo.

    Responder
  2. Nicolai

    Vamos cabrichoni!! Que bonito lugar y que ganas me han entrado de darme un paseaco contigo por la playa, tenemos que hablar Juanillo, que me han entrado muchas ganas de interceptarte en algun lugar. Un abrazo!

    Responder

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *