11. En tierra sij

Juanan360   24 noviembre, 2015   7 comentarios en 11. En tierra sij

Son las cuatro de mañana en Amritsar un cierto día de noviembre. He llegado aquí tras quince horas en un autobús local que transportaba casi el triple de persona de los asientos que tenía desde Manali. Pasé allí dos días buscando buenos trekkings por el Himalaya indio con mi amigo León, pero sólo encontramos mucho frío y todos los pasos cerrados. Ahora estoy solo. «¿Golden Temple, sir?» pregunto a un rickshaw driver. Dos kilómetros. Prefiero andar y ahorrarme los cincuenta céntimos de euro que me piden por llevarme al centro. Hace una noche estupenda de otoño. Perros callejeros, vacas y vagabundos descansan apacibles sobre las aceras iluminados por tibias luces sin apenas inmutarse por mi presencia, caminando por las antiguas calles que comerciantes y mercaderes durante siglos han recorrido por este paso obligado de la famosa ruta de la seda. «¡Joder, que guapo!», pensaba. Sintiéndome un auténtico viajero del tiempo, un aventurero de película, en mi búsqueda nocturna del Templo de oro de los sijs.

El sijismo es la quinta religión con más devotos del mundo, la mayoría en la India. Más de treinta millones de personas procesan esta religión que surgió hace quinientos años. Creen en un solo dios y en la igualdad de todas las personas sin distinción de sexo, edad, etnia o creencias. Para ellos cualquier religión es válida y rechazan el sistema de castas que rige en la sociedad india. Creen que si uno no vive la vida llena de buenas acciones va a renacer continuamente en un ciclo interminable de reencarnaciones. Sus feligreses visten turbantes de colores y tienen la costumbre de no cortarse el pelo ni afeitarse la barba, por eso, en ocasiones, son confundidos con musulmanes. A los sijs se les enseñan a servir a los demás y servir a Dios, trabajar duro y nunca rogar. A lo largo de su historia hubo diez gurús que escribieron todas sus enseñanzas en el libro sagrado, hay copias en todos sus centros pero el original se encuentra en el Golden Temple, en Amritsar,  en el noroeste de India.

Sijs en Amritsar

Sijs en Amritsar

Plaza de Amritsar

Plaza de Amritsar

Me reencontré con Leon al dia siguiente de mi llegada. El pobre está de bajón porque su visita a Agra le pidió a un taxita que le llevará a un cajero. Le llevaron a uno extraño donde tuvo que meter su tarjeta y teclear su clave varias veces sin saber que se la estaban copiando. Le han robado 1200 euros en una semana y ha tenido que anular la única tarjeta que llevaba. Afortunadamente para el estoy yo contagiado con la generosidad sij, le ayudo haciendo un prestamo rapido que con mi tarjeta y con confianza. (Cuatro días después de devolvió el dinero).

Nos alojamos en un ashram cercano al templo. Son alojamientos gratuitos en habitaciones compartidas, baños comunes y unas pequeñas taquillas para guardar tu mochila con tu candado. A los extranjeros nos instalan en un reservado aparte. Buena cama, buen baño, en la mejor zona de ciudad y sin gastar ni una rupia.

Ashram

Ashram

Asram

Reservado para extranjero.

Para comer, hay unos comedores públicos llamados “langares” donde sirven comida sin distinción del que vaya y de manera gratuita. El único requisito es descalzarse y taparse la cabeza. Entras siguiendo una fila y coges tu bandeja y tu cuchara antes de acceder a un gran salón con alfombras. Te buscas un sitio, te sientas con las piernas cruzadas y los voluntarios van pasando delante tuya llenándote la bandeja con Thali, arroz con leche  y agua. Para mi gusto estaba todo exquisito y encima puedes repetir las veces que necesites. Puedes ir tres veces al día a comer que nadie va a decirte nada ni pensar: «mira el blanquito este que ha venido aquí tres veces que morro le echa». Nada de eso. Puedes repetir las veces que quieras que siempre vienen a servirte con una sonrisa. Uno puede pensar, en cierto sentido, que te estás aprovechando de su fe, y en parte es verdad, pero ellos creen que realizar buenas acciones es importante para estar bien con Dios y tú, para ellos, simplemente eres una persona más, un humano que aquí y ahora tiene hambre y necesita dormir y ellos aquí y ahora tienen comida y camas para repartír. Y no piensan en nada más. Todo un ejemplo de hospitalidad, amor y respeto al prójimo.

Entrada al Langar

Entrada al Langar

Langar

Langar

Por la tarde Leon y yo nos fuimos hasta la frontera de Pakistan. Allí, a diario, se celebran las ceremonias del cambio de guardia. Al otro de la valla, cientos de pakistaníes observando su cambio de guardia también. Aquello parecía un estadio de fútbol donde cada afición salta y grita con cada jugada de su equipo. En un determinado momento la valla queda abierta y los soldados de ambos lados quedan mirándose mientras unos y otros realizan sus particulares movimientos. Un ritual que me recordaba a las jacas que muchos equipos de rugby realizan antes de los partidos para intimidar al rival. Terminan los dos izando su propia bandera y cerrando las vallas de formas sincronizada ante el patriótico júbilo de la gente. Cuando terminó la Segunda Guerra Mundial, Inglaterra proclamó la independencia de sus territorios indios. Los musulmanes decidieron crear un estado propio (Pakistán), pero la separación y el difícil trazado de las fronteras originó tensiones que apunto estuvo de convertirse en guerra nuclear en 1998 por la disputa de Cachemira, que actualmente pertenece a la India, pero que los paquistaníes reclaman como suya por ser de mayoría musulmana. Fue una tarde curiosa y diferente que, además, es gratis también.

León viendo la ceremonia

León viendo la ceremonia

Volviendo de allí, conocimos a un grupo de españoles: Maria, Veronica, Marta, Mikel y Yaiza. Van a recorrer la India y sudeste asiático durante unos meses y casualmente, se alojaban en el mismo ashram que nosotros. Desde ese momento estuve con ellos hasta que me marché. Por la noche nos subíamos al tejado de un centro comercial y allí fumábamos con Andrea y Cristian, una pareja de amigos colombiana que se alojan también con nosotros. Pasábamos el rato contándonos un poco nuestras vidas y hablando, sobretodo, de nuestros viajes. Tenemos rutas parecidas, ellos vuelan a Tailandia al dia siguiente que yo, desde el mismo aeropuerto, y ya estamos preparando el plan para nochevieja. Después de más de dos meses sin tratar con gente de mi país y un mes sin hablar español, me sentí con ellos como si les conociera de toda la vida y que puede ser el comienzo de una bonita amistad.

Una calle Amritsar

Una calle Amritsar

Amritsar se despidió de mi diciendo adiós con la mano. Han sido tres divertidos días y muy enriquecedores. Un lugar que me ha enseñado otra de las múltiples caras de la India. En un país donde su población está acostumbrada a categorizar a la gente, a encasillarla en castas desde el momento en que nace, es curioso y gratificante encontrar una cultura que respeta y trata a todos por igual. Otro ejemplo más de la variedad de lugares y gentes de todo tipo que puedes encontrar viajando por India.

Calle de Amritsar

Calle de Amritsar

Otra calle

Otra calle

Por cierto encontré el templo dorado. No es que no me gustase, me encantó. Pero para mi, para el que relata, para el que os cuenta lo mejor de su viaje, no son los monumentos ni los templos, aunque estén llenos de tesoros, aunque estén recubiertos de oro, sino las gentes del mundo y sus historias lo que en el camino reluce con más fuerza.

María, Yayza, Marta, Mikel y Verónica.

María, Yaiza, Marta, Mikel y Verónica.

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7 comentarios en “11. En tierra sij

  1. Isabel

    Me encanta todo lo que escribes. Aprovecha ese maravilloso viaje que la vida ha puesto en tu camino y sigue disfrutando de él. Aquí te echamos de menos. Besitos hermano

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    1. Juanan360 Autor del post

      Me alegra que te gusten mis relatos. Estoy disfrutabdo mucho más de los esperado, sobretodo de la gente que voy encontrando en mi camino. Tres meses maravillosos y todavía siento que estoy empezando. Yo también os hecho de menos, me encantaría teletransportarme a veces a esas comidas en el chalet con toda la familia. Todo llegará, de momento estoy donde quiero estar haciendo lo que quiero hacer y no puedo ser más feliz.Gracias por estos mensajes que me hacen sentiros cerca. Besazo grande hermanita.

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  2. Antonio

    ¿ Que tal Pajaro ?. Espero sigas bien,disfrutando tu aventura. Una vez mas voy a intentar comunicarme contigo, aunque esto no es lo mio. Como siempre, esperando tus relatos a los que estoy enganchado. Ahora te das cuenta de la cantidad de cosas de las que puedes predcindir. Continua tu aventura con el mismo entusiasmo y sigue obsequiandonos con tus relatos, y sobre todo cuidate. Buen camino y un abrazo

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    1. Juanan360 Autor del post

      Gracias Antonio. Tus mensajes son gasolina, son como tinta para mi pluma. Saber que estáis ahí leyendo, y que a algunos os engacha, me motiva para seguir escribiendo sobre este viaje que ya siento como mi vida. Buen camino en la vida para ti también amigo. Seguiremos en contacto. Un abrazo.

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  3. celia

    Tío espero que estes disfrutando te echamos de menos la familia cada vez que leo tus blog lloró por que me acuerdo de ti mucho, te quiero tio😘😘😘😘

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  4. Adriana

    Hola tío! Que tal? Cada vez queda menos para vernos, disfruta mucho q el tiempo pasa volando, aquí te echamos mucho de menos y sobre todo nos acordamos mucho de ti, un beso😘

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  5. Kousic Ayyadevara

    Juanan, We met in a restaurant in Hampi. I read your blog. The way you are writing your travel experience is amazing!

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